Entrevista de tensión

Es posible que en puestos en los que el trabajador vaya a estar sometido a una gran responsabilidad, en el proceso de selección el entrevistador trate de provocar situaciones tensas, tratar de hacer aflorar los nervios y ansiedad del entrevistado, incomodarlo o en definitiva, poder saber cómo gestiona la presión.

Nos daremos cuenta de que estamos ante una entrevista de tensión muy rápido, ya que el entrevistador desde un inicio, no tendrá el tono amable de las entrevistas de trabajo normales, sino todo lo contrario, desde un primer momento puede que incluso pueda mostrarse borde o empezar la entrevista con preguntas incómodas sin apenas romper el hielo.

 

Detectar si estamos ante una entrevista de tensión

Desde que entres por la puerta, notarás un clima de tensión, es posible que el entrevistador se muestre muy serio, apenas se interese por conocer tu nombre o directamente te pida que tomes asiento y comience con preguntas bastante directas o personales.

Otra de las técnicas utilizadas, es realizar las preguntas en un tono serio y rozando la mala educación, buscando que reaccionen de forma negativa o te sientas intimidado, debes hacer todo lo contrario, responder de forma clara y concisa y siempre manteniendo los modales.

El objetivo de una entrevista bajo presión es justamente detectar si el entrevistado gestiona bien sus emociones, por lo que simplemente tómatelo como un juego, en el que el entrevistador debe realizar ese papel y tu simplemente debes mantener la calma y llevarlo a tu terreno.

 

Puntos a evitar si estás en una entrevista tensa:

  • No tardes demasiado en dar una respuesta a la pregunta que te ha hecho, eso le dará pistas de que estás bajo presión y no eres capaz de encontrar las palabras adecuadas.
  • Bajo ningún concepto agaches la cabeza, debes aguantar la mirada y mantener una actitud positiva en todo momento, respondiendo cada pregunta con optimismo por tensa que sea la situación.
  • Evita responder preguntas muy personales que puedan realizarse siempre con una salida educada, en la que le indiques que te gustaría centrarte únicamente en el ámbito laboral.
  • No pongas malas caras si el entrevistador tiene una actitud negativa, recuerda, es su papel en este tipo de entrevista, mantén el positivismo. 
  • Trata de no morderte las uñas, mover en exceso las piernas, hacer ruidos con los zapatos o apretar en exceso las manos, darás signos claros de nerviosismo.

 

Ejemplo de una pregunta realizada durante una entrevista de tensión:

Pregunta tensa: “Veo que durante tu carrera pasaste un año en el extranjero, ¿no crees que no vale para nada? posiblemente estarías más tiempo de fiesta que estudiando.”

Respuesta clara: Decidí hacerlo para mejorar mi soltura con otro idioma, aprender a defenderme por mi mismo en otra ciudad, conocí mucha gente y me sirvió como una experiencia de crecimiento personal, claro que sales de fiesta y haces amigos, pero es una buena experiencia”.

 

Otras técnicas que suelen utilizar los entrevistadores

  • Mantener una actitud negativa durante toda la entrevista, restar valor a tus titulaciones o poner en duda tu experiencia laboral, con el fin de ver como defiendes tu candidatura.
  • Decirte abiertamente que parece que estás muy tenso o preguntarte si no tienes experiencia con entrevistas de trabajo.
  • Mirar tu forma de vestir, o incluso hacer algún comentario con el que ponerte en un compromiso y tratar de hacer que no te concentres en la entrevista.
  • Generar silencios incómodos justo después de que hayas respondido de forma correcta una pregunta difícil, para hacerte dudar de si has respondido o no bien.
  • Decirte que tiene dudas de que seas la persona indicada para el puesto, esperando que sepas capaz de darle argumentos válidos.