Volver al Trabajo Después de estar Desempleado

Estamos en un país en el que la tasa de desempleo suele ser bastante alta, y las probabilidades de encontrar trabajo después de estar desempleado o ser un parado de larga duración normalmente se reducen, sin embargo muchas personas que no han podido encontrar trabajo  tras pasar varios años en el paro vuelven a trabajar. Si has estado desempleado por un largo período de tiempo, tú también puedes volver a incorporarte al mundo laboral y si ese es tu caso, es posible que tengas dudas sobre cómo va a ser volver a la vida laboral.

Es normal sentir una mezcla de alivio y ansiedad (así como de emoción y miedo) cuando se vuelve a un trabajo después de un largo período de desempleo. Para calmar los nervios y disipar los miedos, hemos elaborado una lista de 6 consejos para facilitarte la vuelta al trabajo.

1. Crea unos hábitos saludables para volver al trabajo

Una de las ventajas de estar desempleado es la capacidad de comer, dormir y socializar cuando te apetezca. Sin embargo, una vez que tengas un trabajo, tendrás que cumplir un horario, lo que puede suponer un cambio drástico en tu día a día.

Para suavizar el golpe, una vez que recibas tu oferta de trabajo, haz lo posible por comenzar a cumplir con un horario que se ajuste a lo que será tu horario de trabajo.

Comienza a comer con regularidad y en horas normales, ajusta tu horario de entrenamiento y comienza a dormirte y a despertarte a horas que se ajusten a tu nuevo horario de trabajo.

2. Reduce tus obligaciones externas

Si has estado desempleado por mucho tiempo, es posible que tu cabeza no asimile del todo la vuelta a una rutina diaria, notarás que las primeras semanas te encuentras muy cansado en tu nuevo trabajo. Con el paso de las semanas, tu cuerpo se ajustará a un nuevo horario y tu mente dará vueltas con todas las cosas nuevas que estás aprendiendo y volviendo a asimilar.

Una de las cosas que más puede ayudarte de cara a ayudar a que tu cuerpo adopte los nuevos hábitos, al menos por un tiempo, será reducir la cantidad de planes que hacías durante la semana de trabajo. Siempre que sea posible, planee reducir al mínimo sus actividades sociales durante al menos la primera semana. No subestimes lo agotador que puede ser volver a la rutina. Recuerda que es sólo temporal. En unas pocas semanas estarás en adaptado en el trabajo y tendrás más resistencia como para volver a socializar.

3. Sé humilde.

Una vez que empieces tu nuevo trabajo, recuerda que aunque tengas experiencia laboral, llevas meses parado, por lo que tienes que ser humilde y comportarte como un novato. Facilita tu papel al principio, adaptate, aprende, integrate y poco a poco recuperarás tu ritmo y personalidad en el trabajo.

Fíjate metas realistas y no intentes hacerlo todo o aprenderlo todo en tu primera semana. El entusiasmo es una gran cualidad en el trabajo, pero date un tiempo en modo observador de tus compañeros y de tu entorno para que puedas aprender a llevar el ritmo de trabajo que lleva tu empresa.b

4. Evita ser el sabelotodo de la empresa

Uno de los errores más comunes que comete todo aquel que se incorpora a una empresa tras pasar varios meses o incluso años desempleado, es querer llamar rápido la atención, algo que puede terminar en problemas de convivencia, no debes intentar recuperar terreno rápido, sino poco a poco demostrar que eres una persona válida y que no tiene problemas para adaptarse al ritmo  y socializar de nuevo con sus compañeros.

Recuerda, fuiste contratado porque tienes las habilidades adecuadas, tus superiores y compañeros ya lo saben. Así que en vez de querer tirar la pueda abajo y convertirte en el líder, respira profundo y date un margen para empezar poco a poco. Haz muchas preguntas y admite que tienes mucho que aprender después de tu parón. Esto no sólo te quitará algo de presión, sino que al ser humilde en cuanto a tus conocimientos, hará que tus compañeros se sientan cómodos contigo y te integren de la mejor manera.

5. Conoce a tus nuevos compañeros de trabajo

Hacer un amigo en el trabajo es una gran forma de empezar a establecerse en un nuevo puesto. Para empezar, tener a alguien que esté disponible para responder a preguntas complicadas o también esas preguntas sencillas que por falta de confianza nunca hacemos…, te ayudará a sentirte un poco menos perdido y ganar confianza.

Desde cosas sencillas como “¿Dónde está la impresora?” hasta preguntas más complicadas, un compañero de trabajo te ayudará a orientarte mucho más rápido que si trataras de arreglártelas solo.

Otra de las situaciones más comunes es volver a tu antigua empresa tras pasar varios meses parado y que haya venido mucha gente nueva, aprovecha la situación para socializar, contar tu experiencia e integrarte en el nuevo grupo de trabajo, sin miedos.

Además, si has estado alejado del trabajo por un tiempo, es posible que ya te sientas un poco fuera de lugar en tu nuevo puesto. Hacerse amigo de sus compañeros de equipo o colegas le asegurará que tendrá alguien con quien tomar café o almorzar, lo que aliviará la ansiedad de ser el chico nuevo en la cafetería sin nadie con quien sentarse.

6. Deja que tu jefe sea el jefe

Si has vuelto a trabajar en un campo diferente, o has tomado un papel menos importante en tu industria, tendrás que ajustarte a tus nuevas circunstancias. Así que, aunque hayas estado en la cima en tu último trabajo, alguien nuevo es el jefe ahora. Está bien compartir tu experiencia pero recuerda que ya no eres el jefe. Deja que tu supervisor haga su trabajo sin tener que preocuparse por el puesto que ocupaste en tu anterior etapa.

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